NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING, 2013

1 -NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING #1

2 -NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING #2

5 -NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING #5

6 -NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING #6

8 -NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING #8

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Description

NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING

In my work, nature is a metaphor for the complexity of the human condition.

The vulnerability of the environment should be a universal concern that transcends cultures and borders. As an artist keenly aware of the urgency of ecological practices, I have dedicated myself to creating installations that show us, through vivid and colorful shapes and volumes, the exuberance of nature; but also underlining in a subtle way its fragility, ephemeral quality and the urgency to protect it.

For over twenty years, I have created installations aimed at attracting the viewer through a seemingly natural and familiar space. I use organic wastes, recycled paper in the form of thousands of grocery bags, painted and cut by hand, one by one. All together the bags simulate a camouflage for the various animals that are carefully painted, and later semi-hidden by the protruding paper. The original sketches of these animals are torn apart, and painted exposing those tears, alluding to their possible extinction.

The bags can take on various natural forms, giving way to multiple interpretations, and also recalling their organic origin. Once placed on the museum’s walls, the humidity of each room gives each bag its particular form, changing like a plant over the course of the exhibition. Symbolically, the mundane bag is acquiring life.

With the use of thousands of leaves, grass, fragrant branches and other local weeds, the ground changes over time as the viewer walks through the gallery. The smell changes, the color changes, the drying natural waste changes. Viewers who return to the exhibition will witness its transformation. On different occasions, I have used organic waste, the smell of the sea or the forests along with sounds (whales, birds, frogs, insects, etc.) invading the viewer’s senses and transforming their museum visit.

I re-use paper to show that there are many forms of recycling. The bag is an everyday object that is discarded once used to transport food from the grocery store. With me it has been re-used for more than twenty years, having traveled to exhibitions throughout Latin America, Europe and the United States. Some of these museum exhibitions encompassed spaces of over four thousand square feet.

NATURE’S CALL: MEMORY OF FORGETTING –created for “The Biennial of the Americas” organized by the Museo de las Americas in Denver, Colorado– simultaneously evokes a sense of calm and chaos, while poetically alluding to complicated environmental problems for which mankind is responsible. Nature is not just something material to be plundered, it is our unique habitat: without it, we would die. The Earth does not belong to us; we belong to the Earth. This is a philosophy of urgency that we must accept and practice.

Llamado de la naturaleza: Memoria del Olvido
 
La naturaleza como metáfora de la compleja condición humana es la esencia de mi obra.
 
La vulnerabilidad del medio ambiente debe ser una preocupación universal que trascienda culturas y fronteras. Como artista profundamente consciente de la urgencia de prácticas ecológicas, me he dedicado a crear instalaciones que nos muestren a través de vivas y coloridas formas y volúmenes la exuberancia de la naturaleza. Pero también que evidencien su fragilidad, su temporalidad y la urgencia de protegerla.
 
Desde hace más de veinte años, realizo instalaciones dirigidas a atraer al espectador por medio de un espacio aparentemente natural y familiar. Utilizo restos orgánicos, papel reciclado en forma de miles de bolsas del supermercado, pintadas y cortadas por mis manos una por una. Todas juntas simulan un camuflaje para los diversos animales cuidadosamente pintados que se semiesconden por la instalación. Los animales están fracturados o despedazados, aludiendo a su posible extinción. 
 
Las bolsas pueden sugerir diversas formas naturales que abren paso a múltiples interpretaciones, así también se recuerda su origen vegetal. Una vez colocadas en las paredes de los museos, la humedad de cada espacio le va dando a cada una de ellas su forma particular que irá cambiando durante los meses que dura la exposición. Simbólicamente, la bolsa cotidiana va cobrando vida.
 
Con el uso de miles de hojas, zacates, ramas olorosas y otras malezas locales, el suelo manifiesta el transcurso del tiempo pues el espectador lo cambia con su paso por la galería. Cambia el olor, el color, se secan los residuos naturales y el público que regresa a ver la exposición presenciará su transformación. En diferentes oportunidades he utilizado olor de residuos orgánicos del mar o del bosque junto con sonidos de animales (ballenas, pájaros, ranas, insectos, etc.), invadiendo los sentidos del espectador y transformando su visita al museo.
 
Reuso el papel para demostrar que hay muchas formas de reciclaje. La bolsa, un objeto cotidiano con que transportamos la comida del supermercado a la casa para luego descartarla, conmigo ha sido reutilizada por más de veinte años de viajes por América Latina, Europa y Estados Unidos. Algunas de estas exposiciones en diferentes museos del mundo han llegado a cubrir espacios de más de cuatro mil pies cuadrados.
 
LLAMADO DE LA NATURALEZA: MEMORIA DEL OLVIDO creada para “La Bienal de las Américas” organizada por el Museo de las Américas en Denver, Colorado, evoca simultáneamente un sentimiento de calma y caos, al mismo tiempo que alude poéticamente a complicados problemas ambientales, cuya responsabilidad recae sobre la humanidad. La naturaleza no es solamente algo material para expoliar, es ante todo nuestro hábitat: sin él simplemente morimos. Esta es la base de una concepción filosófica que urge reacoger y practicar: la Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra.

For

“The Biennial of the Americas” Museo de las Americas in Denver, CO

Type

installation